Nada se me antojaba más que una mamada bien hecha y la pude conseguir con ella

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Descripción

Estaba con una amiga que vivía cerca de mi casa hablando sobre el sexo y situaciones calientes que habíamos tenido, ella me preguntó cual había sido la mejor mamada que me habían dado y me dejó pensando y con ganas de una, ella se cagó de risa cuando le dije que estaba muy caliente y lo mucho que quería una mamada y luego me echó una mirada de picardía, veinte minutos después estabamos en su cuarto, se quitó la ropa y se notaba que tenía puesta lencería bastante sexy, yo no podía desaprovechar el momento y decidí dejarla mamar, sus tetas y su mirada caliente se robaron mi atención por completo en ese momento.