Endulzandole el oído mi esposa accedió a tener un buen fisting conmigo

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Descripción

Mi esposa y yo estábamos experimentales, siempre había querido hacer el fisting con ella y aunque se negaba terminó aceptando el hacerlo, se lo pedí de la manera más nasty diciendo que no le iba a doler, que usaría lubricante y que después de todo eso me bajaría a beber de su flor que sabía a miel, esas palabras fueron suficientes para convencerla y como un caballero le di unas buenas chupadas hasta que tenía pegajoso y caliente ahí abajo, ya cuando estaba lista intenté con un guante pero necesité un poco más de lubricante, por suerte en nuestra habitación había y le metí la mano como ginecólogo hasta sentirle ese interior que calentó hasta el guante.