Patitas al hombro le dejé ir toda la verga de un empujón a la vecina y tenía tanto tiempo sin coger que sentí cómo le desgarraba la panocha.

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Descripción

La mamá de la vecina de enfrente es una doña bien mal encarada que comenzó a sobreproteger bien cabrón a su hija después de que la putita saliera preñada en la preparatoria. Aunque nunca tuvo al chamaco, desde entonces la tiene bajo llave y ningún vato podía ir a verla ni ella podía salir a ver a nadie. Pero la doña acabó internada en el hospital la semana pasada por unos quistes que le salieron y su hija por fin pudo ser la putita que en verdad es y disfrutar del sexo para recuperar el tiempo perdido. Por obvias razones yo fui el primer macho que metió a su casa y estaba tan urgida de verga que me calentó un chingo y se la metí bien duro, haciéndola estremecerse de placer y dolor porque ya la cabroncita era virgen por cicatrización.