Preñando el culo y la panocha candentes de mi vieja que me hizo invitar al compadre para sentir dos vergas gordas vaciándose en sus agujeros.

2:58 1806 Visitas
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (Ninguna valoración todavía)
Cargando…
Descripción

Siempre ha sido bien caliente e insaciable mi vieja, fue lo que hizo me volviera adicta al calor de su cuevita apretada y candente. Es más, decidí casarme con ella el día que se empinó sobre la cama, exponiendo su agujero rosado, cerrado y lampiño, pidiéndome que se lo comiera y, luego de unos ricos lengüetazos que la hicieron dilatar el culo, me exigió que le destrozara la cola con mi verga mientras le dedeaba la panocha salvajemente. Pero parece ser que nada cansa la curiosidad morbosa de mi doña, que ahora quiso sentir dos vergas llenando de semen caliente su panocha de putita y su culito goloso. Le gustó tanto, que quiere que la siga compartiendo con vatos de verga gruesa y venosa.